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En el Museo Nacional de Bellas Artes / Páginas, libros y obras plásticasUn periódico que renovó la mirada sobre la cultura

El segundo período de Martín Fierro se recorre en una exposición

lanacion.com | Cultura | Mi�rcoles 21 de abril de 2010

viernes, 25 de noviembre de 2022

 

Historia Argentina II

Referencia: Universidad Católica Argentina.

LA CONSTRUCCIÓN DE PODER EN LA REPÚBLICA POSIBLE. LOS LÍMITES DE LA DEMOCRACIA POLÍTICA (1880 – 1916)1 UNIDAD 1: EL GOBIERNO DE LOS “NOTABLES” (1880 – 1916)

 

1.1: El proyecto político del 80:

 

Paz y administración. El ocaso de la política: hegemonía gubernamental y control de la sucesión. “Roquismo” y “Juarismo”: la lucha por el poder hegemónico. 

La crisis de 1890: la búsqueda de una legitimidad alternativa a la hegemonía roquita. Los procesos sucesorios: la inestabilidad de las alianzas políticas, la creación de la Unión Cívica Radical y la estrategia abstencionista. Las querellas entre los “notables”. La impugnación al régimen y el desmantelamiento del Roquismo. El reformismo liberal. Figueroa Alcorta y Roque Sáenz Peña. La Reforma Electoral: intento de legitimación de la clase dirigente. El surgimiento de una nueva legitimidad. Las elecciones de 1912 / 1914 y 1916. El triunfo del radicalismo. 

 

 En 1880, lograda la federalización de la ciudad de Buenos Aires, llega al poder Julio Argentino Roca. Su primera presidencia será desde 1880 hasta 1886, pero el llamado ciclo roquista durará hasta 1906. Era una persona con mucho prestigio, ganado en gran parte por la realización de la Campaña del Desierto en años anteriores. Roca 1 Vamos a ver antes de arrancar un pequeño esquema de cómo se encarará la materia. Se divide en varios periodos: 

 

La república posible:

 

Desde 1880 a 1916. Le pone freno a la democracia política. Limita la intervención del pueblo, impidiendo el acceso a los cargos públicos. En 1890 comienza a actuar la Unión Cívica Radical, con revoluciones hasta que en 1916 se cierra la república posible con la llegada de Yrigoyen. La república verdadera: Va desde 1916 a 1946. Pueden acceder a los cargos aquellos que antes no podían. Se dan las repúblicas radicales (Yrigoyen – Alvear – Yrigoyen). Las instituciones van creciendo y la economía mejora. En 1930 se da el primer golpe militar, ruptura del orden constitucional. Este golpe pretendía hacer una revolución de tipo fascista, corporativista (el poder a las corporaciones). Este golpe fue hecho por el general Uriburu. Luego es reemplazado por el general Agustín P. Justo, un militar liberal. Tenía ambiciones de ser presidente democrático. Va tejiendo una red de poder y arma una coalición electoral entre el Partido Demócrata Nacional, la UCR antipersonalista y un grupo de socialistas independientes (tendían a capitalizarse) llamada Coalición Concordancia. 

 

En 1943 se da el segundo golpe militar, otra revolución. Pretendía lograr lo que no pudo la del ’30. Durante 1943 y 1945 Perón arma su carrera política. El peronismo: Durante 1945 y 1946 Perón arma el Partido Único de la Revolución, formado por el Partido Laborista, la UCR Junta Renovadora, y sectores independientes. Cuando Perón llega al poder se llamará Partido Peronista. Se le oponen todos los partidos políticos en una coalición llamada Unión Democrática. Gobierna por 9 años. La construcción del poder militar: En 1955 se da la Revolución Libertadora. Dos facciones: Lonardi (peronismo sin Perón) y Aramburu (exterminar al peronismo). Triunfa la de Aramburu. En 1966 se da la Revolución Argentina, liderada por Onganía. Entre 1973 y 1976 luchan la izquierda y la derecha peronistas. En 1976 comienza el Proceso de Reorganización Nacional, en donde los militares toman el poder. La transición a la democracia y su consolidación: Gobiernos de Alfonsín, Menem, la crisis, Duhalde y Kirchner. 4 formaba parte del Partido Autonomista Nacional2 . Provenía de la provincia de Tucumán, lo que le da más fuerza a la liga de gobernadores. Roca gobierna entre 1880 y 1886 apoyado en tres bases: el Partido Autonomista Nacional, la Liga de Gobernadores (que domina las situaciones del interior) y las Fuerzas Armadas subordinadas al poder civil. El slogan del gobierno de Roca era “Paz y Administración”3 . Paz alude a la necesidad de eliminar la lucha política. Esta paz se puede lograr teniendo un solo partido político, o realizando acuerdos. Enfrente se encontraba el Partido Liberal de Bartolomé Mitre, sin expectativas de llegar al poder. Mitre también quería la paz. 

 

Administración también alude a la necesidad de la paz, para organizarse y progresar. El progreso era elegir un modelo económico acorde a la época. En ese momento predominaban las ideas de David Ricardo, que decía que los países solo debían producir para lo que fuesen buenos. Argentina era buena para el ganado, la agricultura. Es una economía agroexportadora. Por otro lado, íbamos a tener que comprar manufacturas. No se pensaba que podíamos llegar a desarrollar una industria propia, entonces solo se desarrollaban tareas vinculadas con el agro. También hacía falta infraestructura. Necesitábamos inversiones (directas e indirectas). Para esto se necesitaba una inmigración proveniente de países anglosajones. Para llegar a la paz anhelada, Roca estableció un sistema político de hegemonía gubernamental y control de la sucesión4 . Por un lado, las elecciones eran por lista completa, por lo que no existía la oposición. La hegemonía gubernamental significaba que Buenos Aires terminaba decidiendo sobre las provincias, presionando por su poder económico (lo que hoy sería la coparticipación). También se apoyaba en el ejército. Quería lograr que todas las provincias respondieran a él. Entonces, todos los gobernadores se fueron acomodando a Roca. El control de la sucesión significaba que Roca ya tenía pensado quien lo iba a suceder. Era un grupo bastante chico el que tenía acceso a los cargos públicos. Todos los expresidentes querían seguir gobernando, pero la constitución no les permitía la reelección. Entonces, ponían a un presidente de su confianza para el “interregno” y luego poder volver. Termina eligiendo a su concuñado Miguel Juárez Celman como su sucesor, con el porteño Carlos Pellegrini como vicepresidente.

El sistema de hegemonía gubernamental y control de la sucesión por parte de Roca va a seguir funcionando incluso durante la presidencia de Juárez Celman, quien lo abole, y reemplaza a gobernadores roquista por otros juaristas. El sistema de dominio juarista termina haciendo agua en 1890 por la crisis económica, y aparecen los descontentos políticos. 2 Desglosemos el nombre. La palabra autonomista proviene de las intenciones de autonomizar Buenos Aires, y la palabra nacional debido a la liga de gobernadores que contenía. 3 Lo que se podría llegar a equivaler al “orden y progreso” brasileros. 4 Sobre este tema, se deben poder contestar las siguientes preguntas: ¿Quiénes son los electores? ¿Dónde reside el poder electoral? ¿En qué consisten las elecciones? ¿Quién ejerce el control? ¿Sobre qué bases se organiza el sistema hegemónico? 

Si la capacidad electoral está concentrada en los cargos gubernamentales, ¿Qué ocurre con el acceso a esos cargos? Roca consolida su propio poder, y el dominio del Estado sobre ciertos aspectos que estaban en manos de la Iglesia (como la educación, el matrimonio, etc.). También da la unificación monetaria. Roca tiene dos problemas serios durante este periodo, ambos relacionados a la Iglesia:

 

Inmigración: 

 

Desde el gobierno no se les otorgaba a los inmigrantes facilidades para nacionalizarse. A estos no les gustaba el sistema de hegemonía gubernamental y control de la sucesión. Comienzan a crear sus escuelas, y mantienen sus tradiciones y sus lenguas. Había que “argentinizarlos”. 

 En 1884 se realiza el Congreso Pedagógico. Los sectores católicos querían que se enseñara religión en las escuelas. Se enfrentaron al Ministro de Instrucción de Roca (Eduardo Wilde), quien era ateo, con Manuel Pizarro, José Estrada y Pedro Goyena. Se termina aprobando la Ley 1.420 (Ley de Educación), que convierte a la educación en pública, gratuita, y obligatoria – laica. Esto permitió que cualquiera pudiera educarse bien; y permitió que se argentinizaran los hijos de inmigrantes. Se quería formar conciencia nacional. No prohibía que se enseñara religión en las escuelas, pero cada uno según su religión y después de las horas de clase. Ahora, la ley ocasionó graves problemas. En Córdoba, el obispo lanza una pastoral condenatoria porque el presidente del Consejo Escolar era protestante. El Estado nacional destituye al obispo; el Vaticano se opone a esto, y se rompen relaciones con la Iglesia. Registro Civil: La Iglesia regenteaba los nacimientos, las muertes, los casamientos. Del sur de Italia llega una oleada de población atea, mezclada con otros no católicos. Al estar el registro civil en manos de la Iglesia, esta gente no se podía casar5 . En 1885 se crea el Registro Civil, y se le transfieren las facultades de los nacimientos, las defunciones, y los matrimonios. Sustrajo de las manos de la Iglesia aún más poderes. El colmo para la Iglesia fue la Ley de Matrimonio Civil, sancionada en 1886. En 1886 se ha formado el Partido Unión Católica, pero tiene poco peso. Roca candidatea a Miguel Juárez Celman, en detrimento de Dardo Rocha y Bernardo de Irigoyen, los que se retiran del Partido Autonomista Nacional (en adelante PAN), y Roca suma más oposiciones. A esta oposición se le suma Leandro Nicasio Alem, Hipólito Yrigoyen y Aristóbulo del Valle. Miguel Juárez Celman y los jóvenes que lo seguían (entre ellos Roque Sáenz Peña y José Figueroa Alcorta) tratan de volcar el sistema de hegemonía gubernamental a su favor. 

 

Esto es un problema para Roca, ya que sus hombres se ven corridos del poder y reemplazados por hombre de Juárez Celman. Juárez Celman constituye lo que se llama el unicato, que es poseer la jefatura del partido, ser presidente, etc.6 . Hay entonces una hegemonía absoluta de Juárez Celman. Roca consulta a Pellegrini para terminar con el unicato7 . 5 Esto no solo tenía consecuencias religiosas, sino que ocasionaba problemas con los bienes, los hijos, etc. 6 En una palabra, poseer todos los poderes. 7 Así, podemos decir que entre 1880 y 1890 el proceso político está protagonizado casi exclusivamente por el PAN a través de sus líneas internas (Roquismo y juarismo). El Partido Liberal de Mitre está marginado de los cargos políticos y sin oportunidad de acceder a ellos por vías pacíficas. 6 Juárez Celman privatiza los servicios, declara la constitucionalidad de la moneda. La crisis económica es tal que el Estado no tiene fondos para devolver los intereses financieros. Esto hace que la oposición se encolumne. En 1889 se produce el Mitin del Frontón. Se juntan los excluidos en una coalición opositora integrada por: el Partido Liberal, los dirigentes alejados del PAN, los católicos que han formado un partido propio, y militantes fieles a la tradición populista del autonomismo de Buenos Aires, a los que se suman sectores juveniles universitarios. La juventud forma un partido llamado Unión Cívica de la Juventud. Convocan a otro mitin en el Jardín Florida.

 

Aparecen dos tendencias:

 

 La de Mitre y la de Alem. Mitre se va a Europa y Leandro Alem queda liderando la Unión Cívica. Inician un ciclo de impugnación a la legitimidad existente y proponen un principio de legitimidad emergente que contradice al sistema de hegemonía gubernamental con control de la sucesión. Los cívicos se ponen en contacto con el general Miguel Campos, que les propone que hagan una revolución para devolver el civismo. Roca y Pellegrini se enteran y se negocia para echar a Juárez Celman. Igualmente ocurre una batalla, en la zona de Tribunales8 . La revolución fracasa, pero con la crisis institucional Juárez Celman renuncia9 . Asume como presidente Carlos Pellegrini, que sacará a Argentina del pozo de la deuda. Dice que Argentina debe pagar los intereses de la deuda, e hizo que sus amigos de clase alta colaboraran. Se suman los excedentes de cereales para exportar (1892 – 1893), lo que da un empujón a la economía. En 1892 llega el momento de la sucesión de Pellegrini. La Unión Cívica propone la fórmula Bartolomé Mitre – Bernardo de Irigoyen. A Roca no le gusta esto y propone un acuerdo de fórmula conjunta: Bartolomé Mitre (proveniente de la Unión Cívica) y José Evaristo Uriburu (proveniente del Partido Autonomista Nacional). El sector que responde a Leandro Alem se niega a esto, se separa y funda la Unión Cívica Radical. Este nuevo partido será antiacuerdista. Se declaran radicalmente intransigentes y adoptaran el camino de la impugnación revolucionaria10 . Mientras tanto, Mitre renuncia a su candidatura y Rocas, para evitar que Roque Sáenz Peña sea elegido candidato, propone a su padre Luis Sáenz Peña11 como candidato a presidente. Roque, por respeto a su padre, le deja su lugar. Fraude mediante, la fórmula Luis Sáenz Peña – José Evaristo Uriburu triunfa. Los radicales proclamar la abstención revolucionaria, y no se presentarán más a elecciones. 

 

Hacen revoluciones en Santa Fe, Buenos Aires y Mendoza, pero son derrotados. La Unión Cívica Radical queda presidida por Bernardo de Irigoyen, e Hipólito Yrigoyen forma el comité de la provincia de Buenos Aires. En 1895, por diversos problemas Luis Sáenz Peña renuncia a la presidencia, y asume su vicepresidente José E. Uriburu. Detrás de él estaban operando Roca, Pellegrini y Mitre, a los que se les llamaba El Triunvirato. 8 Cabe destacar que la característica de los cívicos era el uso de boinas blancas. 9 Es de tener en cuenta que Roca opera aislando a los juaristas y manejando la represión. 10 Así se darán algunos años en que los cívicos nacionales lucharán en las urnas, tratando de convencer a los radicales que sigan el mismo camino, algo a lo que Yrigoyen se negará asiduamente. 11 Cabe aclarar que Luis Sáenz Peña era un magistrado, jurista sin ninguna experiencia política previa. 12 Todo lo sucedido hace que Leandro Alem se suicide en 1896. 7 Cuando está por terminar la presidencia de Uriburu, Roca aspira a volver al poder. Se estaba en conflicto con Chile por los límites, y se reanudan las relaciones con el Vaticano. Se piensa que Roca es el indicado para este nuevo periodo, porque era una figura fuerte. En este manejo de poder, la UCR se vuelve a declarar abstencionista. En 1898, triunfa en las elecciones presidenciales la fórmula Julio Argentino Roca – Norberto Quirno Costa. Con lo primero que se enfrentan es con el problema de la deuda externa, debido a la emisión de títulos varios. Se buscaba unificar la deuda. Lo mandan a negociar a Carlos Pellegrini, al que le piden como garantía las rentas de la aduana. Roca toma esto con cierta precaución. “Cajonea” el proyecto, y Pellegrini rompe su relación con Roca. Aquí comienza la decadencia del Roquismo. A Roca comienza a preocuparle la cuestión social. Sumado a esto, había muchos atentados anarquistas. 

 

Se plantea la necesidad de una reforma social, asistencia en la salud. Se sanciona en 1902 la Ley de Residencia. Decía que cualquiera que fuera encontrado cometiendo terrorismo sería deportado. Esta norma no aportó gran solución, porque los terroristas salían del país y volvían a entrar. Por otro lado, se le exigía a Roca la participación masiva del pueblo en política. Junto a Joaquín V. González sancionan la Ley Electoral por Circunscripciones. Votaban los hombres mayores a los 18 años, y la Capital Federal se dividía en circunscripciones13. Este sistema solo se usará una vez. Carlos Pellegrini esperaba que Roca lo eligiera su sucesor. Al enemistarse con Roca, va a convocar a una Convención de Notables con miembros del PAN, y proponen varias candidaturas. Roca elige candidato a Manuel Quintana, y todos están conformes. Los juaristas colocan como vicepresidente a José Figueroa Alcorta. El final de la segunda presidencia de Roca marca el ocaso del Roquismo. La fórmula asume en 1904. En 1905 Hipólito Yrigoyen decide hacer una revolución radical en Córdoba. El presidente lo reprime y la revolución fracasa. En 1906 Quintana muere y Figueroa Alcorta asume como presidente. Tenía oposición en todos los frentes, pero es apoyado por Pellegrini, quien recrea el Partido Autonomista. Con ese apoyo Figueroa Alcorta decide hacerle frente a la oposición. En 1907 el Congreso no quería votar la Ley de Presupuesto, y Figueroa Alcorta no puede actuar. Echa a los congresistas y se maneja con el presupuesto anterior. 

También se mete en la provincia de Buenos Aires, gobernada por Ignacio Irigoyen. Quien en realidad tenía el poder provincial era Marcelino Ugarte, que había forjado alianzas electorales. Figueroa Alcorta lo amenaza con la intervención federal, y Ugarte disuelve los Partidos Unidos, y crea el Partido Conservador de la provincia de Buenos Aires. Con el mismo sistema Figueroa Alcorta fue amenazando a las provincias que no se plegaran. Figueroa Alcorta termina fundando el Partido Unión Nacional, con el apoyo de muchos gobernadores, más los juaristas y algunos ciudadanos independientes. El Partido Unión Nacional presenta como candidato (a través de la sucesión presidencial) a Roque Sáenz Peña, quien en ese momento era diplomático en Europa.  A través de este sistema, Alfredo Palacio es electo diputado por La Boca. Fue el primer diputado socialista de América Latina. 8 Sáenz Peña no quiere la candidatura como imposición de Figueroa Alcorta, sino por consenso. Lo consigue y la acepta. La fórmula es completada por Victorino de la Plaza. De 1910 a 1916 se da la presidencia de Roque Sáenz Peña. La elite celebra en ese periodo los 100 años de la Argentina, en los que ha logrado competir con las potencias mundiales. A su vez, se preocupan por los inmigrantes, y se habla de la argentinidad, de la conciencia nacional. Se dicta la Ley de Defensa Social contra el anarquismo. Los conformantes del movimiento obrero crean la FORA, la Federación Obrera Regional Argentina. Se empieza a desarrollar también la zona norte de la ciudad (donde vive la aristocracia), mientras el sur queda rezagado, albergando conventillos. Surge un sector que abogaba por el reformismo, y apuntan en primer lugar a la reforma del sistema institucional. El sector reformista forma parte de la elite conservadora. 

Está integrado por quienes se oponen al Roquismo (Carlos Pellegrini, todos los juaristas y metristas). Finalmente, estos vencerán. Roque Sáenz Peña concreta finalmente la reforma electoral. Esta comprende dos leyes: la Ley de Padrón Electoral y la Ley Electoral . 

 

En el debate de esta hay dos protagonistas: Indalecio Gómez (Ministro del Interior de Roque Sáenz Peña) y Joaquín V. González (promotor de la ley de voto por circunscripciones). Se discute si el voto debe ser obligatorio o voluntario. Antes era voluntario. Además, el voto era cantado y lo querían hacer secreto. También se hablaba de voto universal, pero ya era universal (aunque solo para los hombres). Joaquín V. González estaba a favor del voto obligatorio, pero no secreto. Hay que reconocer que el voto secreto aportaba un poco de libertad para aquellos que estaban obligados a votar por una persona determinada . Si se quería agregar a la oposición había que eliminar el sistema de lista completa. Así, se instaura la lista incompleta. De los cargos disponibles, el 66,6% iban para el ganador, y los restantes para la primera minoría. Lo que la elite dirigente no previó era que se podía dar vuelta el sistema y proclamar como vencedores a los radicales. Se termina decidiendo el voto obligatorio, secreto, universal y lista incompleta. No podían votar los sordomudos que no se dieran a entender por escrito, dementes declarados en juicio, miembros del clero regular y suboficiales de las Fuerzas Armadas . La Ley Sáenz Peña estuvo vigente hasta 1958, año en que se modificó el sistema de lista incompleta por el método D"Hondt. 

 

Éste atomiza el sistema de partidos, y muchos partidos pueden acceder a cargos. 1 Recordemos que esta es la época de auge del anarquismo, en la que matan al jefe de policía Ramón Falcón. 15 La Ley Electoral regulaba exclusivamente las elecciones de diputados nacionales, electores de presidente y vice, y electores de senadores por la capital. O sea, el Senado Nacional que recogía la representación de las provincias quedaba fuera del circuito reformista. 16 Por ejemplo, peones de estancias, etc. 17 No podían votar porque debían responder a un superior, que podía llegar a presionarlos. Por el mismo motivo que los miembros del clero regular. Les deben obediencia a sus superiores. Cabe destacar que el servicio militar obligatorio se había creado en 1901 debido a los conflictos con Chile, a iniciativa del general Ricchieri.  La ley estuvo precedida por la Ley de Padrón Electoral. Sustraía de las manos de la clase dirigente el empadronamiento y lo ponía en manos del ejército. Se utilizaba el padrón militar para formar el electoral, ya que eran las mismas personas las que votaban que las que se enrolaban. Se suponía así la incorruptibilidad del ejército. Igualmente se realizó fraude, especialmente en las provincias del interior . La primera elección con la vigencia de la ley fue en 1912, donde se votó la renovación de la Cámara de Diputados y el gobernador de Santa Fe. Se dio la participación de la Unión Cívica Radical y del Partido Socialista. En Santa Fe se presenta una fórmula radical, desoyendo a Hipólito Yrigoyen, formada por Menchaca – Caballero. Enfrentaba a un partido local, el de Lisandro de la Torre (Liga del Sur20). Vencen los radicales, y se hacen llamar UCR disidente, porque no estaban de acuerdo con Yrigoyen. En la elección a Diputados logran entrar algunos radicales en la Cámara. Se incorporaron 15 diputados nuevos contra 43 pertenecientes a las agrupaciones tradicionales. En 1913 triunfa el Partido Socialista. En 1914 entran más diputados radicales (30 contra 33 de los partidos tradicionales), y la clase dirigente se pone en guardia. La clase dirigente piensa que debe armar un partido moderno, nacional. Toman como núcleo la Liga del Sur de Lisandro de la Torre.

Así, los partidos comienzan a crear programas, para que la gente supiera qué votaba. La Liga del Sur tenía un programa muy moderno, que permitía el voto a los extranjeros. Se siente la importancia de formar un partido conservador, que permaneciera fiel al viejo estilo de agrupaciones provinciales, que tuviera disciplina interna y perfil programático. En 1914 se arma una coalición llamada Partido Demócrata Progresista. Tenía como propósito bloquear al radicalismo y reunir en torno suyo los trozos dispersos del régimen para orientarlos hacia un reformismo. Más que nada, representa electorado de Santa Fe. Marcelino Ugarte (del Partido Conservador de Buenos Aires) se niega, y propone la fórmula Ángel Rojas – Juan Serú, contra la establecida Lisandro de la Torre – Alejandro Carbó. Yrigoyen, por su parte, tenía un programa sencillo, y se lo critica de no poseer programa. Llama a todos, aunque fueran de otros partidos. Así, se terminan creando facciones internas: los radicales de la primera hora y los neo radicales. Así, quería conseguir gente para cubrir todos los cargos. Catch All Party. Ya para esta época existe una clase media hija de inmigrantes, profesionales universitarios

 

Para ellos, insertarse en el radicalismo era una forma de ascenso laboral, porque no había muchas otras posibilidades. Yrigoyen, presionado, reúne a la Convención Nacional. Había muchos “precandidatos”: Gallo, Saguier, Noel, Melo, etc. 

El sector de clase media toma más fuerza y presenta la candidatura de Hipólito Yrigoyen – Pelagio Luna (quien provenía de La Rioja).  Se hizo votar a ciudadanos de territorios nacionales como si hubiesen sido ciudadanos de provincia. 

La Liga del Sur reclamaba un régimen municipal autónomo, voto para los extranjeros, equilibrio entre las distintas regiones, calificación de los electores por su capacidad contributiva, supresión de los departamentos administrativos, establecimiento de policía local, justicia de paz electiva, registro civil incorporado al municipio, organización de consejos escolares. 10 El resultado de las elecciones es el siguiente: · Unión Cívica Radical: Yrigoyen – Luna 133 votos. ·

 

Partido Demócrata Progresista:

 

 De la Torre – Carbó 20 votos. · Partido Conservador: Rojas – Serú 104 votos. El imaginario de la época N°1: Introducción al Imaginario: La historia tiene un objeto (que son los hechos pasados) y un método. Anteriormente no era considerada ciencia porque su método no podía formular leyes. Nosotros vamos a estudiar la historia a través del imaginario. Dejamos los paradigmas clásicos. El imaginario estudia las mentalidades, la “vida privada”, etc. Estamos imbuidos por una tradición iconoclasta, que es la negación de la imagen. Pensamos que el concepto es superior a la imagen, pero no es así. La imagen nos trae muchos conceptos. La posición que ensalza al imaginario dice que la imagen no niega el concepto. Es una nueva manera de ver la realidad. Freud, a través de la imagen (en los sueños), traía a colación ideas, etc. Jung habla del inconsciente colectivo (conjunto de imágenes comunes a todos). Lacan dice que tanto lo real, lo simbólico y la imaginación son un registro de la realidad. Bachelard habla de las imágenes y de la imaginación simbólica. El imaginario representa el conjunto de imágenes mentales y visuales, organizadas entre ellas por la narración mítica por la cual un individuo, una sociedad, de hecho, la humanidad entera, organiza y expresa simbólicamente sus valores existenciales y su interpretación del mundo frente a los desafíos impuestos por el tiempo y la muerte. 

Esta es la definición de J. J. Wunenburger. Gilbert Durand dice que el imaginario es el museo de todas las imágenes pasadas, posibles, producidas o por producir. Simboliza todos los miedos, las esperanzas. La definición de María Eugenia Santiago dice que el imaginario es una construcción cultural que el hombre realiza con elementos que articula entre sí, que poseen un grado de significación, para dar sentido a la realidad que lo rodea. Hay diferentes tipos de imaginario: · Imaginario Cultural: Usado por filósofos, antropólogos, etc. · Imaginario Social: Usado por sociólogos, etc. · Imaginario Político: Usado por politólogos, etc. · Imaginario Institucional: Usado por los que trabajan en relaciones institucionales, sociólogos, etc. · Imaginario Urbano: Usado por arquitectos, urbanistas, etc. · Imaginario Discursivo: Lo construyo con la palabra. · Imaginario iconográfico: Lo construyo con la imagen. Los tres elementos constitutivos del imaginario son los mitos, los símbolos y las utopías. La pedagogía del imaginario es la manera de enseñar el imaginario. La educación es fundamental para esto. Siempre está. Transmite valores. También se realiza por los medios de comunicación, la propaganda (la realizada por el gobierno). 11 ------- N°2: Imaginario de la República Conservadora: (1880 – 1916). “En la primavera de la historia”. El diario quiere instaurar una ruptura a partir de Roca. Estaban naciendo nuevos hechos, instituciones, etc. La construcción del imaginario era para difundir una nueva ideología, la del Roquismo. La prensa era el medio de más llegada. La gente estaba aprendiendo a leer y a escribir. Había diarios del PAN, del anarquismo y de la oposición, socialista. · “El mosquito” era un diario de caricaturas, muy conocido. Crítico al gobierno. · “La protesta” era un diario anarquista. · “La vanguardia” era un diario socialista. · “La tribuna nacional” era el diario del PAN. Se distribuían con canillitas y no eran costosos. También había diarios de colectividades (españoles, etc.). La prensa política es transición entre el panfleto político y los diarios de las capitales europeas. Para formar parte de la prensa política porteña había requisitos. No cualquiera podía formar parte de esa elite. La parcialidad en los juicios estaba presente, porque los de la prensa eran actores políticos. Satisfacían la exigencia de información que reclamaba el público. Lo mezclan con avisos comerciales, que sustentan el diario. Sus editoriales se destinaban a los simpatizantes para defender ideas. El diario forjaba una identidad determinada. “La tribuna nacional” era el diario del Partido Autonomista Nacional. Aparece en 1880, defendiendo las políticas roquista y asegurando un futuro progreso. Roca se auto adjudicaba los honores de lo hecho. Este progreso material se iba a trasladar a un progreso moral. Era un llamamiento a las virtudes humanas (amor al trabajo, respeto a la ley y amor por la paz). No significaba un llamamiento a la participación política, que luego sería característico de los radicales. Tenían una concepción particular de la historia. Dicen que España no le ha legado no comercio ni industria, ni educación, hábitos, etc. España es el sinónimo del atraso. En realidad, el periódico le estaba fabricando una reputación a Roca, oponiéndolo a un pasado negativo. Utilizan la historia para construir el régimen. Roca, a través del diario, se presenta como el fundador de la Argentina moderna. 

El objetivo de Roca era lograr legitimidad y consenso. “Liberalismo y nacionalismo en la enseñanza”. Muestra un conjunto de personas, que querían hacer del colegio una escuela cívica. El ejemplo era J. M. Ramos Mejía. Se quería instaurar el culto a la nación, aún para los inmigrantes. La idea era poseer una concepción heroica de la historia argentina. Exaltar las glorias pasadas de la nación. Quieren hacer de la escuela un cuartel y de los niños soldados. Alemania era visto como el Estado modelo, y se traían oficiales alemanes. Pablo Pizzurno estaba en contra de identificar la patria con lo militar, pero es sobrepasado por las circunstancias, cuando se crea el servicio militar obligatorio. Termina venciendo, entonces, la postura de Ramos Mejía.

 


miércoles, 23 de noviembre de 2022

ENSAYO FILOSOFICO SOBRE LA ETICA A TRAVES DE LOS TIEMPOS EN NUESTRO MUNDO La Ética

 

ENSAYO FILOSOFICO SOBRE LA ETICA A TRAVES DE LOS TIEMPOS EN NUESTRO MUNDO

 La Ética

                           “Una cosa es escribir como poeta y otra, como historiador. El poeta puede contar o cantar las cosas, los hechos;  no como fueron sino, como deberían ser;  en cambio el historiador las ha de escribir  no, como deberían ser, sino como fueron , sin añadir ni quitar a la verdad, cosa alguna”.

                                                                                                Miguel de Cervantes Saavedra 1547-1616.

 

El perdón elimina los sentimientos de venganza. La tendencia natural de la falta de perdón es regresar al ofensor y castigarlo, pero el perdón nos libera de esta tendencia”

                                                                                                                                            (Romanos 12:20).

 

Ética, (del griego ethika, término que proviene de ethos, cuyo significado era ‘comportamiento’, "carácter" o incluso ‘costumbre’), como sabemos es la parte de la filosofía que estudia los principios o pautas de la conducta humana.

Aunque demasiado a menudo la ética se confunde con la moral (del latín mores, ‘costumbre’) por extensión, el estudio de esos principios a veces también es llamado filosofía moral. Este tema se ocupa de la ética sobre todo en este último sentido y se concreta al ámbito de la civilización occidental, aunque cada cultura ha desarrollado modelos éticos propios.

La ética, como una rama de la filosofía, está considerada como una ciencia normativa, porque se ocupa de las normas de la conducta humana, y para distinguirse de las ciencias formales, como las matemáticas y la lógica, y de las ciencias empíricas, como la química y la física.

Las ciencias empíricas sociales (como la psicología, la sociología, la antropología, la historia etc.) sin embargo, chocan en algunos puntos con los intereses de la ética ya que ambas estudian la conducta humana y social, pero desde distintos puntos de vista: mientras que las primeras tratan de describir y de explicar cómo es de hecho el comportamiento humano, la ética trata más bien de razonar acerca de cómo debe ser ese comportamiento.

Por ejemplo, las ciencias sociales a menudo procuran determinar la relación entre principios éticos particulares y la conducta social, e investigar las condiciones culturales que contribuyen a la formación de esos principios. Por otra parte, las diversas teorías éticas contemporáneas suelen tener en cuenta las aportaciones de estas ciencias para sus propios propósitos.

 

Principios éticos.

Los filósofos han intentado determinar la bondad en la conducta de acuerdo con algunos principios fundamentales y han considerado algunos tipos de conducta buenos en sí mismos o buenos porque se adaptan a un modelo moral concreto.

El primero implica un valor final o summum bonum, deseable en sí mismo y no sólo como un medio para alcanzar un fin. Pero en la historia de la ética hay tres modelos de conducta principales, cada uno de los cuales ha sido propuesto por varias escuelas como el bien más elevado:

• la felicidad o placer;

• el deber, o la obligación

• la virtud y la perfección, el más completo desarrollo de las potencialidades humanas.

Dependiendo del marco social e histórico de cada época, la autoridad o el fundamento invocado para calificar o justificar una conducta como buena es la voluntad de una deidad, el modelo de la naturaleza o el dominio de la razón. Cuando la voluntad de una deidad es la autoridad, la obediencia a los mandamientos divinos o a los textos bíblicos supone la pauta de conducta aceptada. Si el modelo de autoridad es la naturaleza, la pauta será la conformidad con las cualidades atribuidas a la naturaleza humana. Cuando rige la razón, se espera que la conducta moral resulte del pensamiento racional.

Las teorías éticas fundamentales

Se suele aceptar que hay tres grandes teorías éticas, es decir, tres grandes conjuntos de elementos, principios y reglas de razonamiento ético que explican el comportamiento humano en relación con el bien y el mal. Si las ordenamos atendiendo a su aparición cronológica en la historia de la filosofía, estas teorías son la teoría de la virtud, la teoría del deber y la teoría de las consecuencias. Los principales filósofos y las principales doctrinas filosóficas asociados tradicionalmente a estas teorías son Aristóteles y la doctrina clásica de las virtudes; Kant y la doctrina de la autonomía del sujeto moral; y Mill y la doctrinade la utilidad común.

 

¿Cuáles son los elementos comunes?

 

Toda teoría ética tiene como elementos comunes lo siguiente:(a) Seres humanos como agentes morales libres.(b) Intenciones y propósitos de la voluntad humana.(c) Acciones que pueden ser calificadas de buenas o malas.(d) Reglas morales que califican de manera consuetudinaria esas acciones.(e) Consecuencias o efectos de las acciones sobre el grupo social al que pertenecen los agentes.

 

¿Qué quieren explicar las teorías éticas?

 

Pretenden explicar qué hace a una acción éticamente buena, más allá de la moral vigente en un determinado grupo social. En ese sentido puede decirse que las teorías éticas tienen un presupuesto común, porque todas parten en cierta forma de suponer que hay una brecha entre ‘el ser’ o la manera como de hecho se determina el bien de las acciones humanas en una moral determinada por la tradición, y el ‘deber ser’ o la manera como debería ser determinado el bien por la razón práctica, no en una comunidad moral determinada, sino en la humanidad como tal.

 

¿A qué principios explicativos generales se acogen las tres teorías?

 

Teoría de la virtud.-

 

 Una acción es éticamente buena si es lo que un agente virtuoso haría en circunstancias similares. Una virtud es un hábito de la voluntad y el agente virtuoso es aquel cuyo ejercicio de las virtudes recibe reconocimiento público.

 

El Problema de la realidad los Valores.

De este problema surgen numerosos cuestionamientos, pero el problema radica principalmente en la objetividad y subjetividad de los valores, o sea, que existen serias discusiones acerca de problemas como los siguientes: ¿los valores son objetivos?, ¿los valores existenfuera de la mente de tal manera que todo hombre deba acatar los valores y definidos?, o si los valores son subjetivos ¿dependen entonces de la mentalidad de cada sujeto. También existe otro aspecto importante: su conocimiento, ¿cómo podemos conocer los valores? y en sí ¿cuál es su esencia?

 

 

El Problema del Fin y los Medios, y en general el de las relaciones entre TIC y POLITICA.

 

Muchos sostienen la importancia del fin de tal modo que cualquier medio es bueno si se ejecuta para obtener un fin bueno, esto se Conoce como la tesis maquiavélica ("El fin justifica los medios"), pero con esto lo único que ocurre es que en el terreno ético se sobrevaloran las "buenas intenciones " de un acto, que es parte del interior del ser y se descuida el aspecto externo del acto(los medios, el acto mismo, las consecuencias). Y en política, las consecuencias pueden ser y han sido, desastrosas.

 

 

 

El Problema de la Obligación Moral.

Esto está íntimamente ligado con el tema delos valores ya que normalmente se dice que lo que se hace se hace por obligación, pierde todo mérito, en cambio, cuando se realiza por propio convencimiento,adquiere valor moral. Con esto se da a entender que la obligación moral le quita alhombre la única posibilidad de ser el mismo, de acuerdo con su propia moralidad y con su propio criterio. Pero hay que aclarar también que una cosa es la obligación entendida como coerción externa y otra como la obligación basada en la presión interna que ejercen los valores en la conciencia de una persona. De un modo más académico, se puede decir que seis son los problemas principales que se plantean cuando se emprende la tarea de esbozar las cuestiones más importantes presentes en el devenir histórico de la ética:

 

1. el problema de la clasificación de los niveles desde los que estudiar los fenómenos morales, 

2. el problema de la clasificación de las teorías éticas atendiendo al modo de considerar la norma suprema de la conducta moral, 

3. el problema de la clasificación de las teorías por el modo como pretenden descubrir las verdades morales, 

4. el problema de la esencia de la ética,

5. el problema del origen de la ética

6. y el problema del lenguaje de la ética.

 

En primer lugar, se encuentra, el problema de la investigación empírica de los fenómenos morales tal y como se plantea en la antropología, en la historia, en la psicología y en la sociología.

 

A este nivel pertenecen gran parte de los textos de la ética inglesa de los siglos XVII y XVIII, y también las teorías actuales sobre ética de influencia sociológica.

 

En segundo lugar, hay reflexiones del mismo tipo que las que aparecen en muchos diálogos platónicos, por ejemplo, al comienzo del Critón en las que se afirma y se prueba un juicio normativo, como "no debo mentir" o "el saber es bueno", o, a la inversa, se propone un principio universal y se deduce de él un principio normativo.

 

En tercer lugar, hay reflexiones sobre problemas lógicos, gnoseológicos, semánticos o metafísicos, del tipo de "¿qué queremos decir cuando llamamos a algo "moralmente bueno"?", "¿cómo pueden fundamentarse los juicios éticos?", "¿qué es la moral?", "¿qué significa"moralmente responsable"?", etc.

 

 El primer grupo de cuestiones, por muy importante que sean para la ética, no pertenecen de suyo a la ética, sino que son pura investigación de hechos que no se ocupa de ningún modo de un pensamiento normativo en cuanto tal. Actuarían como presupuestos de la ética, pero no serían ética en sentido estricto.

 

En segundo lugar, por lo que se refiere al problema de la norma suprema de la conducta moral, las teorías éticas pueden ser teleológicas o deontológicas, o ambas cosas a la vez.

Las doctrinas teleológicas,  afirman que la norma suprema de la moral es algo causado por las acciones humanas, aunque dicha norma está fuera del campo de lo moral, como, por ejemplo

el placer, el poder, el saber, la autorrealización, la perfección, la felicidad, etc.

 

Las teorías  deontológicas, por el contrario, defienden la concepción de que la norma suprema de la moral es una cualidad de las mismas acciones humanas. Las formas fundamentales de las teorías teleológicas son, por una parte, el egoísmo ético de Epicuro y Hobbes, en los que la norma es la felicidad del individuo, y, por otra, el utilitarismo, en el que la norma se sitúa en la felicidad de la mayoría. Según las teorías deontológicas, la cualidad moral de una acción consiste o en su libertad, veracidad, etc. ,como ocurre en el existencialismo, o en que la acción corresponda a una regla universal o aun deber ideal, como en la ética de Kant. Una forma mixta sería la ética de Aristóteles, con su principio de eudemonía o, la de Santo Tomás de Aquino, con el fin supremo de alcanzarla visión de Dios, en las que conseguir la suprema felicidad subjetiva implica también la fidelidad a los supremos valores de las acciones humanas, y viceversa. En tercer lugar, por lo que se refiere al problema sobre el modo de descubrir las verdades morales, los sistemas éticos han sido intuicionistas, emotivistas, prescriptivistas o naturalistas.

 

Las éticas intuicionistas, como las de Moore, Prichard,Scheler y Hartmann, opinan que el ser humano está en condiciones de conocer ciertos contenidos no empíricos, a los que llamamos "valores" o "el bien". Quienes defienden la teoría intuicionista deben afirmar una intuición intelectual distinta del conocimiento sensible para explicar el estatuto ontológico de los valores. El emotivismo de Stevenson tiene su origen en la doctrina positivista, según la cual sólo tienen sentido semántico.

 

Las proposiciones empíricamente verificables, por lo que los juicios morales, al no serempíricamente verificables, no tienen contenido informativo y son sólo expresiones del sentimiento. El prescriptivismo de Kant o de Hare no considera los juicios morales ni como informaciones ni como expresiones del sentimiento, sino como imperativos o indicaciones que dejan sin explicar de dónde proceden tales mandatos. Para el naturalismo ético, los juicios normativos no pueden reducirse a los descriptivos, pero pueden ser fundamentados con su ayuda. En cuarto lugar,

sobre la esencia de la ética caben dos posturas antitéticas: considerar que la ética ha de ser una disciplina formal, o bien considerar que ha de ser material.

 

 No es que existan en forma pura ninguna de las dos, pero el predominio del elementoformal en la filosofía práctica de Kant, y del elemento material en casi todos los demás tipos de ética, ha llevado a contraponer el kantismo al resto de las doctrinas morales. para Kant, los principios éticos superiores, los imperativos, son absolutamente válidos a priori y tienen con respecto a la experiencia moral la misma función que las categorías con respecto a la experiencia científica. Esta inversión del origen de los principios éticos, respecto a las morales tradicionales conduce al trastorno de todas las teorías existentes con respecto al origen de los principios éticos, de modo que Dios, libertad e inmortalidad no son ya los fundamentos de la razón práctica, sino sus postulados. De ahí que el formalismo moral kantiano exija la autonomía ética, el hecho de que la ley moral no sea ajena a la misma personalidad que la ejecuta. Las éticas materiales se presentan como opuestas a este formalismo kantiano. Hay dos tipos de éticas materiales: la ética de los bienes y la de los valores. La ética de los bienes comprende las doctrinas que, fundadas en el placer o en la felicidad, comienzan por plantearse un fin. Según sea este fin, la moral se llama utilitaria, perfeccionista, evolucionista, religiosa, individual, social, etc. Tienen en común que la bondad o maldad de los actos depende de la adecuación o inadecuación con el fin propuesto, y no de la obediencia absoluta al deber, como en Kant. La ética de los valores representa una síntesis entre forma y materia moral y una conciliación entre el empirismo y el apriorismo moral. El mayor representante de este tipo de ética fue Max Scheler, quien la definió como un apriorismo moral material, pues en él empieza por excluirse todo relativismo, aunque, al mismo tiempo, se reconoce la imposibilidad de fundar las normas efectivas de la ética en un imperativo vacío y abstracto. En quinto lugar, aparece el problema del origen de la ética.

 

Aquí, las discusiones han girado en torno al carácter autónomo o heterónomo de la moral. Los partidarios del carácter autónomo sostienen que lo que se hace por una fuerza o coacción externa no es propiamente moral. Para los defensores del carácter heterónomo no hay de hecho posibilidad de acción moral sin esa fuerza extraña, que puede radicar en la sociedad o en Dios. A ellas se han sobrepuesto tendencias conciliadoras que ven la necesidad de la autonomía del acto moral, pero niegan que esta autonomía destruya el fundamento efectivo de las normas morales, pues el origen de acto puede distinguirse perfectamente de la cuestión del origen de la ley. Otras discusiones sobre el origen se han referido más bien origen efectivo de los preceptos morales en el curso de la historia o en la evolución del individuo, y han conducido a contraponer entre sí las tendencias aprioristas y empiristas, voluntaristas e intelectualistas, que quedan con frecuencia sintetizadas en una concepción perspectivista en la que voluntarismo, intelectualismo, innatismo y empirismo se conciben como meros aspectos de la visión de los objetos morales, de los valores absolutos y eternamente válidos, progresivamente descubiertos en el curso de la historia. En sexto y último lugar surge el problema del lenguaje de la ética, respecto al cual se han elaborado varias teorías de la mano de autores como C. K. Ogden e I. A. Richards, J. Dewey, A. J. Ayer, R. B. Perry, Ch. L. Stevenson, R. M. Hare, etc.

 

Así, por ejemplo, J. Dewey distinguía entre términos valorativos, como "deseado", y términos descriptivos, como "deseable"; es en este segundo grupo en el que se incluyen los términos éticos. Ogden y Charles diferenciaron entre lenguaje indicativo o científico, y lenguaje emotivo ono científico, al que pertenece el lenguaje de la ética. Ayer y Carnap defendieron el análisis emotivo en la ética, que consistía en hacer de los juicos valorativos juicios metafísicos, es decir, teóricos y no verificables. Hare ha examinado sobre todo los usos de los términos éticos y axiológicos, y ha mostrado que, cuando todos ellos están dentro de un lenguaje prescriptivo, no pueden confundirse los imperativos con los juicios de valor. Todas estas investigaciones sobre el lenguaje de la ética tienen en común el haber descubierto que hay un lenguaje propio la ética, que este lenguaje es de naturaleza prescriptiva, que se expresa mediante datos o mediante juicios de valor y que no es posible en general un estudio de ética sin un previo estudio de su lenguaje.

 

¿Entra el  perdón en nuestra moral y ética?

 

Las teorías éticas pueden ser teleológicas o deontológicas, o ambas cosas a la vez.

Las doctrinas teleológicas,  afirman que la norma suprema de la moral es algo causado por las acciones humanas, aunque dicha norma está fuera del campo de lo moral, como, por ejemplo

el placer, el poder, el saber, la autorrealización, la perfección, la felicidad, etc.

 


1. Perdonar porque Dios nos manda a perdonar. La autoridad del deseo de Dios prevalece sobre su deseo / de no perdonar (Marcos 11:25).

 

2. Perdonar porque queremos que nuestros pecados sean perdonados. A menos que perdonemos, Dios no perdonará nuestros pecados (Mateo 6:15).

 

3. Perdonar para ser libres emocionalmente. Cuando perdonamos, nos liberamos de la amargura y la ira hacia nuestro agresor.

 

4. El perdón elimina los sentimientos de venganza. La tendencia natural de la falta de perdón es regresar al ofensor y castigarlo, pero el perdón nos libera de esta tendencia (Romanos 12:20).

 

5. Al perdonar dejamos el juicio en las manos de Dios. Cuando perdonamos, Dios toma allí el delito y al delincuente (Romanos 12:19).

 

6. El perdón es mostrar misericordia al ofensor, así como nuestro Padre celestial lo hizo. Perdonar es comportarse como el Dios misericordioso (Lucas 6:36).

 

7. Cuando perdonamos, estamos demostrando al mundo que nuestro modelo es – Jesucristo, que perdonó a sus agresores en la cruz (Lucas 23:24).

 

8. La ciencia médica dice que la falta de perdón podría conducir a problemas físicos debido a las emociones irregulares.

 

9. La falta de perdón de las ofensas del pasado y los agresores afecta nuestras interacciones sociales presentes. Personas inocentes se vuelven entonces en víctimas de nuestras heridas del pasado. La falta de perdón nos vuelve negativos y hostiles (1 Samuel 22:19).

 

10. El perdón promueve la unidad . A falta de perdón no puede haber unidad (Efesios 4:32, Colosenses 3:13).

 

La Ética antigua y la medieval.

 

La ética no constituyó en los principios de su historia una disciplina separada y suficiente, sino que apareció siempre subordinada a la política. Para el griego de la época clásica, la ciudad estaba inmediatamente incardinada en la naturaleza. La dike (´juntura´ o ´justeza´), categoría cósmica antes que ética, consistía en el ajustamiento natural, “en el reajuste ético-cósmico de lo que se ha desajustado (némesis) y en el reajuste ético-jurídico del dar a cada uno la parte que le corresponde (justicia)·. [1]

Pero, por otro lado, la función del logos como naturaleza propia del hombre consistía en comunicar o participar en lo común, en la ciudad. La ley, como concreción de la justicia, es precisamente lo que ajusta y reajusta lo común; es decir, lo que cósmicamente ordena la naturaleza y lo que ético-jurídicamente ordena la ciudad. La ley, por valer para la naturaleza entera, vale también para la ciudad, y no es sentida como una limitación de la libertad, sino como su supuesto y su promoción. Suele decirse que la ética occidental nació en Grecia, en los poemas homéricos. Estos poemas no constituyen propiamente una forma de pensar filosófica, sino literaria, pero expresan la experiencia colectiva de un mundo moral sobre el que reflexionará la filosofía. En los términos griegos que aparecen en la llíada y la Odisea, como "bien", "responsabilidad", "virtud", "obligación" o "valor", se encuentran ya muchos significados que aparecerán en reflexiones éticas posteriores. Los más importantes por su repercusión posterior fueron los de "lo bueno" (agazos), que consiste en hacer algo que sirve sobre todo a la propia comunidad, "la virtud" (arete), entendida como "excelencia", como capacidad de sobresalir entre los demás, y "el mejor" (aristos), el hombre que intenta sobresalir prestando los mejores servicios a su comunidad[2]. La moral griega originaria era una moral del bien y de la virtud vividos en comunidad. Entre los presocráticos se encuentran reflexiones de carácter ético que no están ya ligadas a la aceptación de ciertas normas sociales vigentes o a la protesta contra tales normas, sino que procuran descubrir las razones por las cuales los hombres tienen que comportarse de una cierta manera. Pueden citarse en este sentido las reflexiones éticas de Demócrito. Pero habitualmente se considera a Sócrates como el fundador de una reflexión ética autónoma, aun reconociendo que ella estuvo posibilitada por el contexto sociopolítico y moral en que vivió en la Atenas del siglo V a.C., y sin las cuestiones provocadas por los sofistas acerca de los asuntos prácticos, en especial sobre la naturaleza y convención de las normas morales y políticas. Al considerar el problema ético individual como el problema central filosófico, Sócrates pareció centrar toda reflexión filosófica en torno a la ética. El filosofar socrático situó al hombre ante la elección de una vida recta cuyo criterio de elección debía ser el bien. Si el que elige yerra este objetivo, todo está perdido. La conducta moral no se reduce a canjear el dolor por placer, sino que la felicidad consiste fundamentalmente en el cuidado del alma, es decir, en saber sobre el bien y en la fortaleza para vivir según él. Platón, discípulo de Sócrates, se orientó en un sentido parecido al de su maestro en los primeros momentos de su reflexión filosófica, antes de examinar la idea del Bien a la luz de la teoría de las ideas y antes de subordinar la ética a la metafísica. Platón insistió en que la moralidad pertenece por su propia naturaleza a la polis. Las virtudes del individuo reproducen, en su escala, las de la ciudad, conforme a un riguroso paralelismo. Platón representa el intento de plena eticización del Estado, una reacción extremada ante la amenaza del fracaso de la ley de la ciudad por la muerte de Sócrates, la aparición del individualismo, la interpretación de la ley como convención y la desintegración social. Frente al individualismo y convencionalismo de los sofistas, la ética de Platón es una ética social, una ética política. Es la ciudad (polis), y no el individuo, el sujeto de la moral. El bien del individuo está incluido en el de la polis, y ambos en el de la physis o cosmos. Precisamente por eso, la virtud suprema es la virtud de la dike o articulación, la dikaiosyne. Pero dikaiosyne y nomos (´ley´) no tienen simplemente un origen natural, sino que por ser natural es también divino. En el libro primero de los diez que componen la Ética a Nicómaco planteó Aristóteles el problema de que cada actividad humana persigue un bien que es su fin, como ocurre con la medicina, que tiene por fin la salud, o con la construcción, que tiene por meta la casa; pero estos, los distintos fines, tienen a su vez otros, por lo que siempre cabe preguntar: "salud, ¿para qué?", "edificios, ¿para qué?". En esta jerarquía de fines, los subordinados tienen menor importancia, porque no se buscan por sí mismos, sino por el fin superior. Pero puesto que el pensamiento griego no podía soportar la idea de que una serie de elementos subordinados entre sí fuera infinita, para Aristóteles todas las actividades humanas tienden a un fin, y todos los fines son a su vez medios para un fin último, que da razón de los restantes. Este fin último natural de todas las acciones humanas es para Aristóteles la felicidad (eudaimonía), ya que sobre ella no tiene sentido preguntar ¿para qué? Sin embargo, no todos los hombres entienden de igual modo en qué consiste la felicidad humana, ya que unos la ponen en el dinero, otros en los honores, otros en la virtud y otros en el placer. Por eso es necesario trazar los rasgos que ha de tener una actividad para que se identifique con la felicidad y para buscar cuál de las actividades humanas los posee. Según Aristóteles, la felicidad deberá ser un bien perfecto, es decir, que se busca por sí mismo y no por otro superior a él, a diferencia de los bienes útiles, que se buscan por otra cosa; deberá ser un bien suficiente por sí mismo, o sea, que hace deseable la vida por sí mismo, de manera que quien lo posee ya no desea otra cosa, aunque no sea incompatible con gozar de otros bienes; tendrá que ser el bien que se consigue con el ejercicio de la actividad más propia del ser humano, según la virtud más excelente; y será el bien que se consigue con una actividad continua. Las dos últimas cuestiones las intentó aclarar Aristóteles preguntándose cuál es la función más propia del ser humano, y distinguiendo entre las acciones que tienen el fin en sí mismas y las que se realizan por un fin externo a ellas. Cada humano tiene una función propia en la comunidad, por ejemplo, ser soldado, ser gobernante, ser madre... y sus obligaciones morales consisten en desempeñarla bien y en intentar adquirir las virtudes adecuadas para ello. Pero Aristóteles se pregunta si más allá de las funciones sociales de cada cual hay función propia del ser humano como tal. Si existiera una actividad en la que se expresara esa función, la felicidad consistiría en el desempeño de esa actividad a lo largo de la vida entera y la virtud que preparara para su ejercicio sería la más perfecta. Por otra parte, las acciones que tienen el fin en sí mismas son más perfectas que aquellas cuyos fines son distintos de ellas, ya que ni necesitan de algo más, ni hace falta que terminen, porque lo que queremos conseguir con ellas en ellas mismas se contiene. Por eso, si existe una actividad propia del ser humano, que tiene que ser un bien perfecto y autosuficiente, será del tipo de acciones que tiene el fin en sí mismas. Estos caracteres los encuentra en el ejercicio de la inteligencia teórica, que es lo más propio del ser humano, se desea por sí mismo y puede ejercerse con continuidad, ya que la satisfacción que proporciona se encuentra en su mismo ejercicio. De ahí concluirá Aristóteles que el ejercicio de la actividad teórica, de la actividad contemplativa, constituye la felicidad. Pero, puesto que el ejercicio continuo de la vida contemplativa es imposible para los seres humanos, la orientación hacia el bien y la felicidad tiene que conducir en el hombre a una especie de predisposición duradera, puesto que no por proceder bien alguna que otra vez debe un hombre considerarse totalmente bueno, sino que es necesario convertir ese proceder en hábito. Por ello, la virtud se define como un hábito bueno. Aristóteles distingue, en correspondencia con el doble aspecto del alma (lo racional puro y lo racional en cuanto domina lo irracional), las virtudes éticas (propiamente morales) de las virtudes dianoéticas (propiamente intelectuales). La virtud dianoética principal es la prudencia, que constituye la "sabiduría práctica", porque ayuda a deliberar bien sobre lo que nos conviene en el conjunto de la vida humana, a discernir en nuestra toma de decisiones entre el defecto y el exceso, orientado a las demás virtudes. Las virtudes éticas son "un hábito selectivo que consiste en el término medio, tomado desde nuestro punto de vista, determinado por la razón y por la forma de comportarse del hombre prudente" (Ética a Nicómaco, 1106b-1107a). En las virtudes éticas, la acción recta depende esencialmente de la elección del justo medio, así, por ejemplo, la valentía se puede definir como el justo medio entre los extremos de la temeridad y de la cobardía. Otras virtudes éticas son la justicia, la amistad, el valor, etc. Un hombre que vive según las virtudes es un hombre feliz, pero para serlo necesita vivir en una ciudad regida por leyes buenas, porque el logos que le capacita para la vida contemplativa y para tomar decisiones individuales prudentes también le habilita para vivir en sociedad. Por eso la ética exige la política; el bien supremo individual (la felicidad) requiere una polis con leyes justas. Por ello, Aristóteles destaca, tanto en la Ética a Nicómaco como en la Ética a Eudemo, que la moral forma parte de la ciencia política, ya que la vida individual sólo puede cumplirse dentro de la ciudad (polis) y está determinada por ella, de tal modo que hay una correspondencia entre las formas éticas de la vida individual y las formas políticas de la ciudad (polis). El bien político es el más alto de los bienes humanos, pues, aunque en realidad sean uno mismo el bien del individuo y el bien de la ciudad, parece mejor y más perfecto procurar y salvaguardar el de ésta que el de aquél. La justicia depende de la ley, de tal modo que, cuando ésta ha sido rectamente dictada, la justicia legal no es una parte de la virtud, sino la virtud entera. En la doctrina aristotélica el fin de la ética y el de la política son idénticos: la felicidad, el vivir bien, la vida perfecta y suficiente. El fin más alto del esfuerzo humano no es, sin embargo, la perfección del carácter, sino la idea de comunidad. En un estado ideal, bajo el orden absoluto del bien, se identifican las virtudes individuales y las cívicas (Política 1278b y 1288a). Cuando Aristóteles dice del hombre que es un zoon politikon, lo que quiere decir es que es un animal social, en el sentido de que las formas de vida común de la familia y la aldea le resultan insuficientes y necesita de la polis como sociedad perfecta y autosuficiente. El mérito de Aristóteles no fue solamente fundar la ética como disciplina filosófica, sino, además, haberse planteado la mayor parte de los problemas que luego ocuparon la atención de los filósofos morales, como fueron la relación entre las normas y los bienes, la relación entre la ética individual y la social, la relación entre la vida teórica y la vida práctica, etc. El periodo ético pos aristotélico delimita un tiempo de desconcierto político y de crisis existencial en el que los filósofos trataron ante todo de averiguar qué es lo que hace a los hombres felices, conocimiento éste que inmediatamente identificaron con la auténtica sabiduría. Proliferaron en esta época las escuelas filosóficas que, como la de los cínicos, los estoicos y los epicúreos, se ocuparon principalmente de investigar los fundamentos de la vida moral desde el punto de vista filosófico. Preocupó tan especialmente a estos pensadores pos aristotélicos la cuestión de la relación entre la existencia teórica y la práctica, que convirtieron la ética en el centro de la filosofía, de modo que las otras partes de esta, como la lógica y la física, quedaron subordinadas y a su servicio. Fueron comunes a muchas escuelas del helenismo los tres rasgos siguientes: intentar descubrir un fundamento de la ética en la naturaleza, establecer una jerarquía de bienes concretos con la que medir la moralidad de los actos y buscar la tranquilidad de ánimo, que según los estoicos se hallaba en la impasibilidad, según los cínicos en el desprecio a las convenciones y según los epicúreos en el placer moderado o en el equilibrio racional entre las pasiones y su satisfacción. Los cínicos, estoicos y epicúreos intentaron responder a la pregunta sobre la vida buena, mediante el esbozo de un ideal de sabio: es sabio el que sabe ser feliz y es feliz el que es autosuficiente. Surgieron diferencias entre las escuelas cuando trataron de explicar cómo se entiende esta autosuficiencia, ya que cada una de ellas la entendió de distinto modo. Los cínicos, palabra que deriva de kynikós, que significa "perruno", son un grupo de filósofos que se distinguía por afirmar la libertad radical del individuo frente a todas las normas y las instituciones sociales. Decían que el hombre es bueno por naturaleza y es sabio el hombre que vive según la naturaleza, el que desprecia las convenciones sociales, valora la libertad de acción y de palabra, el esfuerzo, la austeridad, somete todo a crítica, rechaza los placeres, tiene por patria al mundo entero y desprecia las instituciones de su comunidad política. La escuela estoica fue fundada por Zenón de Citio, y a ella también pertenecieron Séneca, Epicteto y Marco Aurelio. Los estoicos creían que era sabio el que vive según la naturaleza, pero daban a este término el significado que había tenido en la filosofía de Heráclito (siglo VI a V a.C.), según el cual el orden del cosmos está sometido a una Razón común a todas las cosas, que se componía en relación con ellas como destino y providencia. De aquí concluyeron los estoicos que sabio ideal era el hombre que, al participar de esa Razón mediante la suya, cae en la cuenta de que al estar todo en manos del destino y no en las propias lo que más vale es asegurarse la paz interior mediante el dominio de emociones e ilusiones y hacerse insensible al sufrimiento y a las opiniones ajenas. La serenidad y la imperturbabilidad (apátheia) son la única fuente de felicidad, por la que el sabio es autosuficiente. El epicureísmo, escuela fundada por Epicuro de Samos (341 a.C.), afirma que la sabiduría del sabio tiene dos raíces: el placer y el intelecto calculador, es decir, que el ideal de sabiduría está en el goce bien calculado. Es, por tanto, una forma de hedonismo: consideraban que hay moral porque los hombres buscan el placer y huyen del dolor, y que, como no todos los placeres y dolores son iguales, la inteligencia sirve para calcular los medios más adecuados para lograr el mayor placer posible. Para los epicúreos, es sabio el hombre que sabe calcular cuáles son las actividades que le proporcionan mayor placer y menor dolor, es decir, quien sabe organizar su vida calculando qué placeres son más intensos y duraderos, y cuáles tienen menos consecuencias dolorosas, y los distribuye con inteligencia a lo largo de su vida. Los neoplatónicos tendieron a elaborar su ética al hilo de la teoría platónica de las ideas, aun cuando en algunos autores como Plotino la ética platónica se presentaba mezclada con ideas morales aristotélicas y, en particular, estoicas. Los primeros intelectuales cristianos mantuvieron frente a la ética una actitud doble. Por una parte, incluyeron lo ético en lo religioso y construyeron una ética en la que los principios de la moral se fundamentaban en Dios. Por otra, aprovecharon íntegramente muchas de las ideas de las éticas platónica y estoica, como por ejemplo la doctrina de las virtudes, insertándolas en el mismo cuerpo de la moral cristiana. La patrística cristiana estuvo al principio bajo el influjo de la doctrina plotiniana de la emanación, que se plasmaba en la jerarquización de los valores a medida que parten del Ser perfectísimo, considerado Luz y Bien original. El mal se origina en el límite del no-ser, y procede, según Plotino, de la materia; por ella, toda naturaleza corpórea se convierte en un mal. Este desprecio de lo corpóreo invadió los comienzos de la filosofía cristiana hasta que, con San Gregorio de Nisa y con San Agustín, apareció el pensamiento de que todo ser creado, procedente de la mano creadora de Dios como bien supremo, tiene que ser también bueno: "La gracia divina presupone la naturaleza; no la anula ni la destruye, sino que la completa". Con Santo Tomás de Aquino y su retorno a Aristóteles, la ética adquirió un carácter eminentemente racionalista. Santo Tomás fundamenta la esencia del hombre en la razón; por tanto, todo lo que va contra la razón, irá contra la naturaleza del hombre. Es característico de la ética tomista su particular teoría de la virtud y la idea de una jerarquía gradual de la bondad desde la ley eterna de Dios, a la ley natural y a la ley positiva. La ética de Aristóteles se mantuvo, con matices, en la ética de Santo Tomás de Aquino, quien consideró esencial averiguar cuál es el fin último de las acciones humanas y lo encontró en la vida contemplativa; la diferencia con Aristóteles es que ahora está contemplación se refiere a Dios, hacia el que tiende la voluntad humana para unirse con él como bien supremo. El tomismo busca, pues, el bien y el fin del hombre, más que en la metafísica, en la teología


[1] Dr. Luis Ernesto Moreno Torres.

 

[2] Dr. Luis Ernesto Moreno Torres